Hacer turismo en solitario

Si piensas en Joyería, te vendrán un montón de marcas a la mente, entre ellas la marca Tous. Sucede lo mismo al pensar en turismo, nos lleva siempre a pensar que tal actividad se realiza en familia, con amigos, compañeros de trabajo o simplemente en pareja,. Nunca nos imaginamos que hacer turismo también puede ser solo. Hasta hace algunos años, las únicas personas que se montaban en un avión solos para hacer algún viaje de turismo eran los ejecutivos en plan de negocios y las pocas personas que podían emprender un viaje a solas, solían ser vistas como una especie muy extraña, a la que no le quedaba más opción  que recurrir a los tours para lejos de su aburrimiento. 

Pero transcurridos los últimos años, el número de personas que han optado por vivir solas ha sido triplicada. Y la razón para que ello ocurra, es que hoy las personas se casa más tarde pero se separan más temprano. De esta manera, y como consecuencia de un matrimonio tardío, la población de adultos solteros ha crecido significativamente. Mientras que por cuenta del divorcio, millones de personas en la edad madura retornan cada año a ese mundo de los que andan mejor solitarios, los cuales se estima que representan el 10 por ciento de la población mundial. 

Tal situación ha hecho que ya entrado el siglo XXI, las personas solas conformen un significativo grupo de consumidores que enmarcan todo tipo de bienes y servicios, que van  desde productos alimenticios precocidos, hasta apartaestudios. La realidad de todo ello, es que el mundo de los solitarios, se encuentra desde haces unas décadas exclusivamente habitado por solteronas y viudos taciturnos, que han dado paso a un creciente grupo de solteros donde los hay de todas las edades, pues cuentan con tata disposición de tiempo  libre, como los propios cupo en sus tarjetas de crédito. 

Y son precisamente dichos clientes a los que las agencias de turismo les ofrecen planes de viajes enfocados hacia todos los gustos y todos los bolsillos. Para unos, este tipo de turismo les sirve para conocer personas y hacer nuevos amigos, para otros otros se trata de pensar que en algún lugar del mundo podrán encontrar a su media naranja. Sin embargo quedan los que también quieren pasar una temporada lejos de todo, pero sobretodo de todos y poder disfrutar de su verdadera independencia en un ambiente diferente. 

No importa que este tipo de turismo sea por elección o por obligación, lo importante es que estos clientes han decidido asumir el reto de «mejor solos que mal acompañados» y por ello se han lanzado a pasar sus vacaciones sin más compañía que su equipaje, con el secreto propósito de romper el ritual de los habituales programas de una sociedad concebida para las parejas en donde la tendencia es a ubicarles siempre un acompañante.

Para quien decide viajar solo, nunca le va a faltar algún conocido que lo tilde de loco. Pero generalmente no hacen arrepentir a quien decide hacer tal turismo. Posiblemente al principio se siente algo de miedo e inseguridad, pero a la final siempre encuentran más personas que también viajan en las mismas condiciones por lo que se consiguen muy buenos compañeros.